Se pueden contemplar dos maneras de recorrer el mundo en bicicleta: por carretera o por caminos no asfaltados.
La primera (que practican infinidad de personas en todo el mundo) tiene la ventaja de que el asfalto les facilita el recorrido, pero el inconveniente del tráfico de vehículos a motor y a mayor velocidad, lo que está provocando muchos accidentes y, por desgracia, también muchas muertes.
Y la segunda (que es la que nosotros hemos elegido y de la que estamos muy satisfechos) que tiene la ventaja de la ausencia de coches y camiones (por lo que el riesgo se reduce casi en su totalidad) y el pequeño inconveniente (si se le puede llamar así) de que el trazado de los caminos no está tan calculado como la carretera y requiere un mejor manejo de la bicicleta.
La práctica del cicloturismo fuera de las carreteras está aumentando en proporciones gigantescas por todo el mundo. Por muchas y obvias razones:
Su bajo coste económico (no necesita aporte de carburante, ni caros mantenimientos).
La facilidad de desplazamiento.
La seguridad.
La práctica de un ejercicio físico moderado, que junto con el caminar y la natación es uno de los más fáciles y naturales (En países como Francia es practicado por más de un millón de personas mayores de 60 años).
El privilegio de poder llegar a lugares imposibles por otro medio mecánico de locomoción.
El contacto directo con la naturaleza.
Y un sinfín de posibilidades que cualquiera de nosotros puede fácilmente imaginar...
Nuestro club recoge dentro de sí varias formas de realizar esta actividad: los hay que compiten en pruebas, donde el entrenamiento, la preparación física, el esfuerzo y el método, son la premisa para intentar ganar. También están aquellos que desean mantenerse físicamente en buena forma, perder algo de peso, o simplemente montar en bicicleta. Y, por último, están los que gustan de recorrer el campo, adentrándose en sus peculiaridades, en su paisajes, en sus caminos, intentando mezclar el deporte o la afición con el placer de respirar el aire limpio, descubrir un valle escondido entre puertos de montaña, un lugar lleno de historia o simplemente reposar tranquilamente bajo un robledal...
A ésto le llaman “cicloturismo”.
Y es algo más que repetir y repetir pedaladas sobre una máquina, aumentando la respiración y el esfuerzo. Es una manera de ver el mundo desde el punto de vista del viajero, como se ve desde la ventanilla de un tren..., pero inmersos dentro del paisaje y con la complicidad del propio esfuerzo.
Pero aún le falta algo que le proporciona la peculiaridad tan especial que tiene esta actividad tan gratificante: el mundo, la calle, los caminos, el campo...
También a ello deseamos referirnos, y de una manera muy especial.
Nosotros, los cicloturistas nos desplazamos generalmente por caminos públicos, carriles-bici o vias verdes.
Por suerte (o por convencimiento y una ardua labor) están creciendo en nuestro país cada vez más este tipo de Asociaciones como la nuestra, con las ideas muy claras: practicar deporte, respetar el “Medio Ambiente”, fomentar el asociacionismo y las relaciones interpersonales a través de una práctica sana y saludable y colaborar en la conservación de la naturaleza y los caminos públicos. Y hoy son ya cientos de clubes y miles de personas las que salen casi a diario a los caminos con esas premisas.
Desde aquí, tenemos que decir con satisfacción, que nuestro Ayuntamiento colabora plenamente en casi todas las actividades que realizamos y, no solamente preparó el carril-bici de la Dehesa Boyal donde a diario caminan o van en bicicleta decenas de personas, o el circuito de bicicleta de los pinos, sino que está trabajando estrechamente con este club para identificar y señalizar los senderos de esa zona y tiene en cartera un proyecto tan ambicioso como el de la Via Verde de Horcajo y Conquista (que esperamos comience pronto), para que podamos recuperar uno de los trazados que marcaron la historia de nuestro pueblo.
Desde estas páginas os animamos a que os aficionéis a esta práctica tan saludable, llena de satisfacciones, aunque no pertenezcáis a ningún club. Eso no importa.
Solamente acercarse en bicicleta a la Dehesa Boyal supone un excelente ejercicio para cualquier persona, aunque no tenga la costumbre de practicar deporte y sirve para liberar las tensiones del quehacer diario, y nos ayuda a acercarnos más a menudo al campo y respirar aire puro.
El club Cicloturista Caminos y Cañadas tiene su sede en la Calle Cervantes de Puertollano (2ª planta de las antiguas escuelas), frente al cuartel de la Guardia Civil. Provincia de Ciudad Real (España). Apartado de correos 115.
Estamos a vuestra disposición todos los viernes a partir de las 20 horas (excepto festivos).
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